LOS ANGELES (AFP) - Chi Sato llegó a Los Angeles junto a dos amigos desde Tokio para rendirle un último homenaje a Michael Jackson. Pero a la tristeza de haber perdido a su ídolo se suma ahora la de enterarse de que conseguir entradas para el funeral público será casi imposible.
A más de una semana de la muerte del "rey del pop" el 25 de junio, se anunciaron finalmente este viernes los detalles de la ceremonia en su honor: los fanáticos se tienen que inscribir en una página web para el sorteo de las 17.500 entradas gratuitas.
Pero menos de dos horas después del anuncio, el sitio online recibió 500 millones de visitas, casi el doble de la población de Estados Unidos, según los organizadores de los funerales en el Staples Center de Los Angeles.
"Oh, no, ¿entonces es inútil esperar aquí?", se lamentó Sato en las afueras del estadio. "Realmente amo a Michael Jackson", aseguró la joven con evidente desilusión.
Ante la perspectiva de que cientos de miles de fanáticos confluyeran en Los Angeles causando el caos, las autoridades de la ciudad han instado a quienes no tengan entrada a seguir desde sus hogares la transmisión en vivo del evento.
AEG, empresa organizadora de la ceremonia, buscó también matizar las expectativas, en especial de los seguidores que llegan del extranjero para despedir a su ídolo en el Staples Center.
"No creo que sea prudente invertir en un vuelo hasta tanto se tengan los tickets", dijo el portavoz de AEG, Michael Roth.
Pero este mensaje llega tarde para muchos.
El artista Thierry Marceau, que voló desde Montreal a Los Angeles, luce una vestimenta que imita a la de Jackson: traje y sombrero negros, lentes oscuros, y un pañuelo blanco cubriendo su rostro.
"Tenía boletos para verlo en Londres, así que decidí venir", dijo Marceau, en referencia a la serie de 50 conciertos que Jackson tenía previsto comenzar este mes.
"Las cosas se están poniendo un poco locas acá, así que pensé en que era un buen momento para venir", señaló Marceau.
La policía contuvo a docenas de fanáticos que cantaban "Michael, Michael" en la acera frente al lugar donde se realizó la rueda de prensa para anunciar los detalles del acto conmemorativo del martes.
Araceli Benítez Arzate llegó desde México sin saber si conseguiría entrar al funeral.
"Realmente no soy una gran fanática de Michael Jackson pero no tenía más nada que hacer, así que me vine", dice.
Pero para otros, estar presente en la ceremonia tiene un gran significado.
Solange Rodrigues, de 26 años, dijo que tomó un avión desde Boston junto a su prometido.
"Por supuesto que valió la pena", señaló. "Yo amaba a Michael Jackson y nunca lo pude ver en público", agregó,
Una joven seguidora del cantante, Kimberly Vega, de 18 años, primero visitó con su madre Neverland, la finca que el "rey del pop" tenía a 150 km al noroeste de Los Angeles. Luego se trasladó al Staples Center.
"Es muy descorazonador. Era una persona tan impresionante y tan generosa. Todo lo que quiero decirle es: Michael, donde quiera que estés, gracias".