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Buenos Aires, 4 de noviembre (Télam).- La agrupación musical Tocomocho la Corneta editó un disco en el que recopila viejas canciones de los orígenes y la prehistoria del tango y los versiona en clave de murga porteña. Conformada como cuarteto de bombo con platillo, redoblante, voces y cornetas, el grupo bucea en canciones de las primeras décadas del siglo pasado que se vinculan con el carnaval porteño y que trabajan sobre el grotesco y el costumbrismo relacionándose con el sainete criollo, con una sonoridad propia, cruda, que reúne lo antiguo y lo experimental. Se trata de una suerte de arqueología en el tiempo en que murga y tango establecían fuertes lazos de cercanía social, musical y afectiva y en donde aparece la figura emblemática de Angel Villoldo, quien no sólo fue uno de los precursores del tango sino también letrista de murgas de La Boca. Del creador de "El choclo" se recuperan canciones como "El negro alegre" (1905) o "La bicicleta" (1909) y de Alfredo Gobi padre "Que sed tengo de amor", de 1906. "Elegimos un repertorio con cosas perdidas o muy poco difundidas que están relacionados con lo que es la génesis del tango y de la murga porteña", comentó a Télam el multiinstrumentista Zelmar Garín, uno de los integrantes de Tocomocho. "Son las primeras grabaciones del tango o de lo que se cree que es tango, donde te encontrás cosas como `El negro alegre`, que no es milonga ni es milonga candombe sino que es como que sigue el toque del bombo con platillo, o `Que sed tengo de amores`, donde el arreglo que grabamos es casi igual que el que está en el disco original, donde se tocaban como unas marchas que después fueron derivando en lo que es el ritmo de la murga porteña", agrega el músico. Integrado por Luciano Rosini en voz y corneta, Gustavo Lishi en voz y corneta, Abel Giménez en voz, corneta y bombo con platillo y Zelmar Garín en voz, redoblante y guitarra, Tocomocho se propone "difundir y revalorizar un repertorio olvidado del folclore de nuestra ciudad, el eslabón perdido del tango, rescatando parte de nuestra identidad y aportando así una sonoridad propia". "El sonido del disco tiene esa crudeza que se referencia en cómo puede ser la murga de Tocomocho, con canciones algo densas, relacionadas con el sainete, con el carnaval porteño amasado por el tango", señala por su parte Luciano Rosini, otro de los integrantes del cuarteto. Rosini remarcóque "la corneta de Tocomocho es un kazoo hecho por nosotros" y Garín aclara que es un instrumento "que se usaba en las orquestas originarias de dixieland y, en menos medida, en el carnaval porteño". Hablando del sonido crudo que propone el grupo, Garín aclara que "a nosotros nos gusta que suene eso. No estamos por la superproducción de sonido sino que buscamos este tipo de sonoridad porque es la que se emparienta con la murga porteña", asegura. Garín, que es director del sello discográfico independiente de música experimental Noseso Records y coleccionista de discos. Con ese bagaje, el músico cuenta que "a comienzos del siglo siempre hubo percusión en las orquestas y grupos de tango que no se incorporaron en las grabaciones porque salían mal" y aclara también que mucho material de las murgas "se perdió" con la quema de archivos que vino con el advenimiento de la denominada Revolución Libertadora en 1955. "Yo tengo algunas grabaciones de la época con platillos y bombos que suenan muy feas y tenés fotos de Canaro de la década del 20 con batería de jazz", agrega el músico que también lidera un proyecto personal como cantautor y el grupo de música experimental política Acido Canario. Garín y Rossini afirman que Tocomocho busca "recuperar el humor de las canciones del carnaval porteño y redibujar el puente de la murga con el tango" de principios del siglo XX. Al hablar sobre la murga porteña, Garín, quien realizó el primer libro de escritura de toques y ritmos de este género y que formó parte de la emblemática agrupación carnavalera de los 80 Sacate el Almidón, dice que "es quizás el único género artístico donde pueden convivir todos los sectores sociales, que expresa el barrio y que propone una apropiación de la calle junto con una decisión de decir". "La murga es como un espacio multiartístico, tenés el baile, la música, el canto, la teatralidad, es como un espacio vital que sigue creciendo y se va transformando con las coordenadas del presente", agregó por su parte Rossini. El disco de Tocomocho, editado por el sello CNR, será presentado con un concierto en vivo el viernes a las 22.30 en Archibrazo (Mario Bravo 437, Capital). (Télam).- pfm-sa-mag 04/11/2009 14:56 |
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